« Volver al Listado del Blog

La aplicación de Botox en la cara no debe tomarse a la ligera: requiere manos responsables y expertas. Proponemos un uso cuidadoso.

 

Botox en la cara ( Botox Facial )

 

Una de las expresiones más habituales del paso del tiempo es la aparición de arrugas en el rostro. Para aquellos que desean recuperar la apariencia juvenil y relajada en su expresión, existe una alternativa que es la aplicación de botox en la cara.

Técnicamente el producto se denomina toxina botulínica y es una neurotoxina en cuya elaboración participa una bacteria llamada clostridium botulinum. Pero en el campo de la estética esta toxina se aplica de modo diluido, y en una versión muy específica –del tipo A–. Esta versión particular se usa para tratar las arrugas faciales en el contexto de tratamientos estéticos, aplicándose botox para la cara. De hecho “botox” no es otra cosa que una marca comercial (la más difundida para esta clase de toxina botulínica utilizada para fines cosméticos). Se utiliza en estos contextos porque logra cierto efecto lifting moderado y tiene como decíamos un resultado relajante de los músculos del rostro. Pero atención: de no quedar en manos de médicos experimentados, esta aplicación presenta sus riesgos.

Está claro que la decisión de inyectar botox en la cara no debe tomarse de modo superficial, debe hacerse con suma responsabilidad, ya que la aplicación tiene que hacerse de modo correcto y por especialistas preparados, como es el caso del doctor Axel Hemmingsen; de otro modo puede haber efectos indeseados, como la famosa rigidez que se ha caricaturizado con la expresión “cara de botox”. También hay que ser muy cuidadoso con la aplicación de botox en la boca.

Duración del Botox

Los efectos del botox en la cara duran un tiempo: es decir, no son eternos. Ese tiempo se ubica aproximadamente en los 5 a 6 meses. Esta duración obviamente dependerá de factores diversos, como la técnica aplicada, la dosis usada y el particular metabolismo del paciente. Es decir, al aplicarse a nivel muscular, este producto (toxina botulínica) trabaja sobre las terminaciones nerviosas logrando relajar por un tiempo los músculos. Es importante que estos tratamientos que involucran inyecciones de botox en la cara se hagan de modo individualizado, dando respuesta a las expectativas y deseos puntuales de cada paciente.

El camino para poner botox en la cara es a través de microinyecciones. En nuestros días se usa este procedimiento fundamentalmente para de algún modo suavizar las arrugas relacionadas con la expresión en la cara, especialmente aquellas vinculadas con la risa, el enojo o el llanto. Estas arrugas son naturales y no tienen nada de malo – por el contrario, son una expresión natural y vital, y lo interesante es que cuando la aplicación de toxina botulínica se realiza en manos entrenadas éstas arrugas de expresión se eliminan sin abolir la expresión facial, es decir que se utiliza para moderar la fuerza de contracción de los músculos de la mímica.

Ya sea para atenuar las líneas en la frente, para elevar las cejas, para hacer desaparecer o suavizar las “patas de gallo” al costado de los ojos o las líneas que se forman con los años a nivel del entrecejo, o en la zona nasal, se aplica botox en la cara. Y para atenuar ciertas hendiduras o pliegues que se presentan en el área del mentón, también hay quienes recurren a la toxina botulínica (es decir al botox).

Esta aplicación requiere de unos 15 minutos y no produce dolor.

Contáctenos y le ofreceremos más datos sobre este tratamiento y sus particularidades. Con responsabilidad le brindaremos detalles sobre la aplicación de botox en la cara y su precio en Argentina.

La aplicación de Botox en la cara no debe tomarse a la ligera: requiere manos responsables y expertas. Proponemos un uso cuidadoso.
Califique la nota

(2)